
Abinader pide ante la ONU convertir las decisiones sobre Haití en acciones sobre el terreno
El presidente dominicano reclamó completar el despliegue de la fuerza internacional, aportar los recursos pendientes y reforzar el embargo de armas frente a la expansión de las bandas.
Lo esencial
Qué ocurrió
Abinader pidió ante la ONU acelerar la respuesta internacional frente a la crisis de seguridad en Haití.
Quiénes participan
República Dominicana, Naciones Unidas, las autoridades haitianas y los países llamados a respaldar la fuerza internacional.
Qué significa
El Gobierno dominicano sostiene que el marco internacional ya existe y que el desafío pendiente es convertirlo en una operación con los recursos necesarios.
Qué sigue
La atención se concentra en completar el despliegue internacional, reforzar el control de armas y fortalecer las instituciones haitianas.
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De las resoluciones a la ejecución
El presidente Luis Abinader utilizó este miércoles la tribuna de la Asamblea General de las Naciones Unidas para insistir en que la respuesta internacional a la crisis haitiana debe avanzar de las decisiones diplomáticas hacia acciones concretas.
Durante su intervención en Nueva York, el mandatario pidió completar el despliegue de la Fuerza de Supresión de Bandas, aportar las tropas y los recursos que todavía faltan, hacer cumplir el embargo de armas y fortalecer las instituciones haitianas. La Presidencia presentó esas demandas como parte de la posición dominicana frente al deterioro de la seguridad en el país vecino.
Reuters también destacó que el planteamiento dominicano se concentró en tres áreas: más efectivos para la misión, mayor control sobre el flujo de armas y respaldo a las instituciones de Haití. Abinader argumentó que el Consejo de Seguridad ya estableció el marco para una respuesta internacional, pero que ese mecanismo necesita medios para funcionar efectivamente.
La intervención da continuidad a una línea que República Dominicana ha mantenido durante los últimos años ante organismos multilaterales: presentar la estabilización de Haití como una responsabilidad que requiere participación internacional y no como un problema que pueda ser resuelto exclusivamente desde territorio dominicano.
El tema ya figuraba entre las prioridades de la delegación dominicana antes del discurso. Un día antes, el canciller Víctor “Ito” Bisonó había señalado que la situación haitiana y la continuidad de las fuerzas internacionales constituían asuntos relevantes dentro de la agenda del país en Naciones Unidas.
El discurso de Abinader abordó además asuntos económicos y sociales de República Dominicana, pero Haití ocupó un espacio diferenciado por sus implicaciones regionales y de seguridad.
El planteamiento presentado en Nueva York no significa que las medidas solicitadas vayan a ejecutarse inmediatamente. La efectividad de la fuerza internacional dependerá de decisiones, aportes y compromisos de distintos Estados y de las propias instituciones haitianas.
La Clave
Para República Dominicana, lo que ocurra en Haití no queda limitado al terreno diplomático. La inestabilidad del país vecino forma parte de las discusiones nacionales sobre seguridad fronteriza, migración, comercio y utilización de recursos públicos.
Por eso, el elemento central del discurso no es que Haití haya vuelto a ser mencionado ante Naciones Unidas. La diferencia está en el momento del reclamo: existe un marco internacional para actuar y el Gobierno dominicano está pidiendo que se proporcionen los medios para ejecutarlo.
Para el ciudadano, conviene observar qué ocurre después del discurso: si los compromisos internacionales se traducen efectivamente en capacidad sobre el terreno y si esa respuesta contribuye a crear condiciones de mayor estabilidad dentro de Haití. La distancia entre una resolución internacional y su aplicación práctica es, precisamente, lo que está ahora en discusión.
Fuentes: Presidencia de la República Dominicana Reuters Ministerio de Relaciones Exteriores / Presidencia de la República

